El origen de Qisati
En cada hogar marroquí, la hora de dormir se llenaba antiguamente con la voz entrañable de abuelas (*Lalla*) y abuelos (*Sidi*), relatando las anécdotas de Joha, cuentos del Atlas y moralejas llenas de sabiduría (*Hekma*). Esta tradición oral unía a las familias noche tras noche.
En la actualidad, las pantallas suelen dominar el final del día de los más pequeños. Para las familias marroquíes que viven en España y en el extranjero, transmitir la lengua materna afectiva y su vocabulario cotidiano se ha convertido en un reto diario.
Qisati nace para apoyar a las familias: un entorno de audio sereno, 100% sin pantallas, donde los niños se duermen arropados por las historias y la voz de su propia cultura.